En esta entrada quiero presentar mi Master Plan, un ejercicio de reflexión personal en el que pongo en relación mi pasado, mi presente y mis aspiraciones de futuro. La idea es detenerme a pensar en aquello que me ha traído hasta aquí, los aprendizajes y recursos que he ido acumulando, y también en cómo es el momento actual que estoy viviendo, tanto a nivel personal como profesional.
A partir de ahí, trazo una mirada hacia adelante para imaginar dónde me gustaría estar dentro de 4 o 5 años. No se trata de un plan fijo e inamovible, sino una guía para poder orientarme y ayudar a tomar decisiones.
El Pasado: de dónde vengo
Desde que era niño, siempre me llamó la atención la tecnología. Mientras muchos de mis amigos se entretenían jugando a futbol, yo prefería pasarme horas trasteando con cacharros viejos en casa. Me encantaba abrirlos, ver qué tenían dentro e inventar como funcionaba todo.
Mis padres no venían del mundo de la informática ni tenían una formación técnica, pero siempre me animaron a seguir mi curiosidad. Aunque el presupuesto era ajustado, buscaban la manera de apoyarme. El día que llegó mi primer ordenador a casa fue un antes y un después. De repente tenía en mis manos un mundo de posibilidades. Empecé creando programas muy básicos, pequeños experimentos que hoy parecen simples, pero que para mí significaban mucho estaba dando forma a mis pequeñas ideas.
Claro que no siempre tuve acceso a lo último en dispositivos ni a cursos avanzados, así que tuve que buscar alternativas. Pasaba horas en foros (como Reddit o Stack Overflow) leyendo tutoriales gratuitos y aprendiendo de gente que compartía su conocimiento.
Presente: dónde estoy ahora
Hoy vivo una etapa de descubrimiento y crecimiento dentro del mundo de la tecnología. Estudio y, al mismo tiempo, colaboro en un proyecto de investigación sobre redes de interconexión. Lo que más me motiva es comprobar cómo las herramientas que desarrollamos pueden hacer más sencilla la vida de las personas: ahorrar tiempo, automatizar tareas o facilitar el aprendizaje, a veces casi sin que se den cuenta.
Sé que el sector tecnológico avanza a toda velocidad. Cada semana aparece una novedad que parece que lo va a revolucionar todo. Intento estar informado, pero también he aprendido a no obsesionarme.
Otra de las cosas que más valoro es la colaboración. Poder trabajar con gente de distintas universidades y empresas, escuchar sus ideas y aprender de sus experiencias me parece de lo más enriquecedor. Te das cuenta de que en la tecnología, lo importante no es solo el código, sino también los compañeros que lo hacen posible.
Futuro: hacia dónde quiero ir
A medio plazo, me encantaría emprender un proyecto propio. No tanto por la idea de “ser mi propio jefe”, sino porque sería la forma de unir lo que más me gusta: programar, innovar y, sobre todo, crear soluciones que realmente resuelvan problemas importantes. Mi objetivo no es hacer tecnología por hacerla, sino diseñar algo que ayude a las personas en algún ámbito.
Si pienso en los próximos 4 o 5 años, me imagino trabajando en proyectos con un impacto más grande. Me atrae especialmente el mundo de la inteligencia artificial aplicada y todo lo que puede aportar para mejorar la vida de las personas y de las comunidades.
También me ilusiona mantener ese equilibrio entre aprender y enseñar. Me imagino en el futuro no solo como desarrollador, sino también acompañando a otros que empiezan, compartiendo lo que yo mismo he aprendido a base de prueba, error y mucha curiosidad.
Reflexión final
Este Master Plan no es un guion cerrado, sino una ruta que nos ayuda a orientar nuestros pasos. La tecnología cambia rápido, sí, pero mi objetivo es claro: seguir creciendo, intentar mantener la ilusión y contribuir a que ese cambio sea siempre para bien.
«Parte de la inhumanidad de la computadora es que, una vez que está programada de forma correcta y funciona sin problemas, es completamente honesta.» -Isaac Asimov
La reflexión de la sesión dos la he publicado en la entrada del blog en la que hablo del pensamiento critico. Podéis ir a verla 😉.
